Editorial: «Pásenlo bien, pero llévense su basura»

Editorial: «Pásenlo bien, pero llévense su basura»

Todos los años, en los meses de enero y febrero, las playas de Pichilemu sufren los efectos de la inconsciencia de los turistas frente al serio problema de contaminación de los océanos por plásticos.

Durante todo el año, y a lo largo de toda la costa, diferentes organizaciones públicas y privadas trabajan arduamente por limpiar sitios naturales, como humedales, ríos y playas. Sin embargo, una parte del turismo que llega a Pichilemu cada año, parece no sensibilizarse ante esta problemática planetaria.

Es por esta razón que cada año el panorama vuelve a repetirse y la playa principal amanece contaminada como un vertedero. Colillas de cigarro, latas de cerveza, cartones, plásticos, botellas, envoltorios, papeles higiénos y más, todo eso es posible encontrar, y nadie de esas personas se hace cargo de este severo problema, tampoco las autoridades.

¿Basta que alguien se encargue de recoger la basura? No, el problema es la falta de educación y el poco desarrollo de un turismo con consciencia ecológica en Pichilemu. Pareciera que a las autoridades no les importara realmente la protección de la playa, tampoco la del Humedal Petrel, de la laguna El Ancho, la laguna El Cura, entre otros.

Sólo cuando a ellos realmente les importen estos problemas y se hagan cargo conscientemente de la conservación de las áreas naturales, las personas podrán ser educadas en temáticas de medioambiente.De lo contrario, la basura volverá a aparecer en la playa año tras año. ¡Falta educación ambiental, con el ejemplo!

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